Nuestra experiencia ha sido fantástica con nuestra mini de 8 meses: tercer bebé y primera vez con una asesoría del sueño.
Confieso que al principio me negaba un poco precisamente porque era mi tercer bebé, hablé con Ana, me explicó cómo trabajan, me dio toda la confianza y flexibilidad del mundo para escoger el plan que mejor se adaptase a nuestra familia y… ¡ahora pienso que teníamos que haber empezado antes!
De la mano de Nia, con el Plan Cinco Lobitos, en apenas tres semanas pasamos de varios despertares nocturnos, que se durmiese únicamente al pecho y que rechazase la leche de fórmula a que se durmiese sola en su cuarto, sin lloros, respetando sus ritmos y conseguí quitar paulatinamente la lactancia materna que era mi objetivo.
Me encontraba bastante frustrada, no me había pasado con sus dos hermanos, por lo que me sentía muy perdida. La filosofía de Ducha, cena y a dormir es priorizar el bienestar del mini, te ayudan a entenderlo, a reaccionar ante cambios (virus, regresiones, dientes, pernocta en otra casa, les acuesta una persona distinta…) y te dan la seguridad de saber hacer.
Entiendo que pueda parecer caro de primeras y tengo claro que es debido al desconocimiento que, a día de hoy, rodea a este tipo de asesoramientos. Después de haberlo vivido en primera persona, el descanso adecuado de mayores y pequeños está directamente implicado en el bienestar y buen rollo familiar de absolutamente todos los integrantes; y eso sí que no tiene precio.
¡Así que lo recomiendo 300%!